La cantidad de disgustos que nos hemos llevado con la música infantil y adolescente a lo largo de los años, cuantos gruñidos de gorilas, antes muertas que sencillas y demás producto plano y fácil. Y qué alegría nos hemos llevado al escuchar por fin una canción interpretada por muchachas de catorce años que no está sólo pensada para barrer en las gasolineras. Algo que comenzó como una especie de broma se ha convertido en algo bien interesante, divertido y con la frescura que garantiza lo verdaderamente espontáneo. Pudo haber sido la canción del verano y será nuestra canción de este otoño. Si eres fan de The Ramones, Los Lagartos, Green Day, Los Acusicas o Buzzcocks también lo serás de Las Lava Lamps.